Este verano mire al cielo, puede que vea un burro volando o, si va al río, fíjese en las ranas porque tal vez hayan criado pelo. No sé, todo puede pasar, por lo visto. Ayer Sony anunció que sacaría dos altavoces compatibles con el iPod de Apple. Sony. Con el iPod. Por poner un símil futbolístico, a pesar de mi total ignorancia sobre la materia, es como si el Barcelona se ofreciera a coser las camisetas del Madrid de la próxima temporada. Bueno, pongamos la Real Sociedad en vez del Barcelona porque Sony, últimamente, no se puede decir que pinte mucho en el mercado de la música.

La bajada de pantalones es de las que hacen época, sobre todo si tenemos en cuenta que la empresa ya ha tenido que sufrir la vergüenza de que al cacharro blanco lo llamen “el walkman del siglo XXI” sin que puedan pedir royalties por el sonoro titular. Las palabras del responsable de Sony en dispositivos de audio, Andrew Sivori, son sorprendentes viniendo de la compañía que vienen: “la gente trata ya el iPod como un formato estándar, como fue en su día la cinta o el CD, ese es el motivo por el que nos hemos decidido a sacar esta línea de productos”. Hasta ahora la compañía sólo se había atrevido a sacar unos altavoces muy simples compatibles con el iPod pero también con otros reproductores MP3. Estos dos nuevos productos confirman que la compañía quiere una línea específicamente dedicada al omnipresente reproductor de música.
Sony es la última en caer, pero no es la primera vez que sucede algo así. Creative lloró y pataleo durante meses por el “abuso” que sufría por parte de la compañía de la manzana hasta que decidió sacar accesorios compatibles y copiar directamente el catálogo de productos. Philips tenía reproductores MP3 pero también se rindió a la evidencia y puso en el mercado una línea de accesorios compatibles con el iPod.
¿Y sobre los cacharros? Pues Sony apuesta por dos productos asequibles —en torno a los 100 dólares, es decir, unos 70 euros- y simples. El primero, el ZZ-S2iP, es un equipo de música completo con bandeja de CD. El segundo, el ICF-C1iP, es un reloj de mesa con radio y altavoces que funciona más como un despertador.













