
Un iPhone en la tienda Apple de la quinta avenida con la portada de ayer del Gadgetoblog.
Quienes no me conocen, y algunos de los que sí, creen que la única razón por la que me he venido a Nueva York a pasar unos días –hasta el domingo- es el iPhone. No, no es cierto, hay mejores motivos pero no negaré que era uno de los alicientes del viaje. Aterricé en JFK a las dos de la tarde y a las cinco entraba por la puerta de la Apple Store de la quinta avenida dispuesto pasar una hora restregando mis dedos por el teléfono. Hasta ahora, mi única experiencia directa con él fue el prototipo presentado en la Macworld de Enero en San Francisco. El ambiente en la tienda era increíble, tal vez porque fuera caía la peor tormenta que he visto en mi vida. Aprovecho para señalar que los teléfonos de la exposición apenas tienen batería porque están continuamente en las manos de los visitantes. No da tiempo a recargarlos.
Bien, a estas alturas ya está todo prácticamente dicho. Lo han probado, fotografiado, abierto y hasta triturado —cuidado con el vídeo, duele verlo- en infinidad de páginas. Sólo diré que por muchas imágenes y vídeos que se vean, nada te prepara para una calidad de pantalla tan sorprendente y unos menús que se mueven tan rápidos y de forma tan suave. Como ya he dicho en otras ocasiones, el iPhone no es un teléfono para todo el mundo. No sustituye a una Blackberry y no tiene muchas características que hay en otros terminales de gama alta —GPS,3G- pero creo que nadie puede verlo y decir que no es un teléfono revolucionario. Es facilísimo de manejar y todo parece diseñado —iconos, presentación de la información- con un gusto exquisito. Con 3G, posibilidad de grabar vídeo y menos restricciones a la hora de crear e instalar programas sería mucho, mucho mejor. Y sí, cuando navega a través de la red telefónica es lento. Y sí, escribir con el teclado requiere un poco de práctica pero creo que en mi equipaje de vuelta a España, el domingo, podría haber uno —el dólar está tan bajo, tan bajo-.
¿Me he vuelto loco? Tal vez. Después de todo, no puede utilizarse como teléfono es España, sólo como navegador web e iPod. Y eso si se consigue activar sin darse de alta en el plan de precios de AT&T. Es teóricamente posible pero no es en absoluto fácil. Quienes se dedican a hackear el teléfono aseguran que ya controlan el sistema de archivos y que pronto podrán instalar nuevas aplicaciones, etc… ¿liberarlo? Eso es otra historia y no parece que vaya a suceder en un corto plazo. Siempre me queda la opción de comprarlo con el mínimo prepago posible. También es cierto que Apple no tardará en sacar nuevos iPod —seguramente este otoño- y que la pantalla táctil podría venir con los de mayor tamaño.
¿Por qué lo hago? Porque parece que a España el iPhone no llegará hasta 2008. El lanzamiento europeo podría estar concentrado en Reino Unido, Francia y Alemania. No es la primera vez que Apple hace algo así. Paso lo mismo con iTunes, la tienda de música y ya hay rumores de que el teléfono tardará meses en cruzar los pirineos. Yo me vuelvo hoy a la Apple Store. Quiero seguir jugando con él un rato. Luego, ya veremos…













