Una cascada en la Plaza Manuel Gómez Moreno

Julian Beever dibuja en Madrid una de sus espectaculares ilusiones ópticas

El pintor británico Julian Beever está realizando estos días en Madrid una de sus espectaculares dibujos urbanos en tres dimensiones, que podrá verse de forma completa el próximo jueves en el suelo de la Plaza Manuel Gómez Moreno. Sus dibujos en las calles desafían las leyes de la perspectiva.

Beever, que lleva diez años jugando en la calle con la perspectiva a través de sus obras realizadas con tizas, comenzó el pasado domingo a pintar una gran cascada, por encargo de una marca de champús.

El artista británico, que visita España por primera vez, comenzó hoy su jornada de trabajo a la seis de la mañana debajo de una carpa que protege su obra, según han explicado los organizadores de esta iniciativa.

La técnica de la anamorfosis

En esta ocasión, Beever está dibujando una cascada de agua que, mediante una técnica llamada anamorfosis, creará en el espectador la ilusión de introducirse en la obra, gracias a un juego de perspectivas ópticas.

Julian Beever, que reside en Bélgica, apuesta por el arte urbano y considera que las obras deben estar en la calle, al alcance de todos. Además del arte en tres dimensiones, la publicidad y el marketing, Beever pinta murales y réplicas del trabajo de grandes maestros del arte.

Ha trabajado en Reino Unido, Bélgica, Francia, Holanda, Alemania, Estados Unidos y Australia. Desde 2004, una cadena de correo con algunas de las obras de Beever ha estado circulando por Internet.

El artista juega con una de sus obras en una imagen tomada de su página web.

La ilusión óptica de la silueta que da vueltas….. en dos sentidos a la vez!!!!

Hace poco encontré esta increíble ilusión óptica, llamada simplemente Spinning Silhouette Optical Illusion que anda haciendo las rondas por correo electrónico. Es un GIF animado (conviene dejar que cargue completo y procurar que el navegador no esté haciendo otras cosas para que el movimiento sea fluído).

Lo que se ve es una chica cuya silueta está dando vueltas. Si la miras fijamente y te concentras, parecerá dar vueltas claramente en sentido de las agujas del reloj (puede que al revés). Si te concentras como haciendo uso de la Fuerza podrás mentalmente hacerla girar de forma totalmente convincente en sentido contrario. Ya no parecerá que gira de una forma sino de la otra – incluso puede ser difícil volverla a hacer girar al contrario otra vez. Un truco para conseguir el cambio es bajar la vista a la sombra y luego volver a subir lentamente. Yo encuentro más fácil dejar vagar la mirada a otro lado y verla de reojo, ignorándola: cuando cambia de sentido, fijas la vista de nuevo. También puede hacerse fijándose en la punta del pie que traza círculos, intentando cambiar mentalmente «delante» y «detrás» (otro truco que funciona es «parpadeando» a diferentes velocidades).

Silueta que da vueltas

Hay quien puede hacer el cambio a los pocos segundos de ver la imagen por primera vez y quien tarda varios minutos. También puedes practicar hastas conseguir la maestría total y que gire como quieras, cuando quieras. ¡Cuánta diversión con un GIF animado! La ilusión no es nueva porque en Mighty Optical Illusions la habían visto hace un año, y tampoco está claro quién es el autor; buscando un rato por ahí no conseguí encontrar nada al respecto.

A través de la web de Akiyoshi Kitaoka donde enlazaban con la web del autor, Nobuyuki Kayahara, hay bastantes ilusiones ópticas en 3D que podéis disfrutar, además de comprobar la ilusión óptica de la silueta que da vueltas, realizada en 2003.

LOS MITOS MAS POPULARES DE LA CIENCIA

¿Cuantas de las cosas que damos por científicamente ciertas son en realidad incorrectas? ¿y cuántas de las que creemos inventadas resultan luego ser de verdad? En LiveScience tienen una completa lista sobre este tipo de mitos científicos. Os traigo los 10 que he considerado más interesantes.

1. El agua cae en sentido contrario en el Hemisferio Sur debido a la rotación de la Tierra

 

La rotación de la Tierra es demasiado débil como para afectar al sentido en el que gira el agua mientras cae en un sumidero. Cualquiera puede comprobarlo fácilmente con tan sólo abrir los grifos de varios cuartos de baño. En cada lugar verá como el agua forma remolinos a uno u otro lado dependiendo únicamente de la forma del lavabo, no del hemisferio donde se encuentre.

2. Los seres humanos solo usan un 10% del cerebro

 

Este difundidísimo mito lleva ya casi un siglo dando vueltas incluso en los medios. Afortunadamente no es cierto. Las técnicas de investigación por imágenes tales como la Resonancia Magnética Nuclear han demostrado que los humanos hacen buen uso de la corteza cerebral incluso cuando duermen (en). [más información].

3. Un pollo puede vivir sin cabeza

 

Cierto, y además durante bastante tiempo. Un gallo puede sobrevivir sin cabeza debido a que su tronco cerebral queda a menudo prácticamente intacto tras degollarlo, pudiendo aún controlar por si mismo la mayor parte de sus habilidades motoras. El famoso y robusto pollo Mike consiguió vivir durante 18 meses.

4. En el espacio no hay gravedad

 

La culpa de esta frecuente equivocación es por la imagen que tenemos de astronautas flotando dentro de una nave espacial. Cuando un objeto (un satélite, una lanzadera) se encuentra en órbita, no está en estado de ingravidez (puesto que la gravedad sí actúa) sino en estado de caída libre. Esto quiere decir que dicho objeto en realidad está cayendo hacia la Tierra, pero como su velocidad tangencial es tan alta, el suelo se “curva” más rápido, y por tanto el objeto nunca llega a tocar el suelo. La gravedad está en todas partes, incluso en el espacio. Tampoco es cierto que el espacio sea un vacío. Hay toda clase de átomos allí fuera, si bien a menudo muy distantes. [información completa]

5. Una moneda lanzada desde lo alto de un edificio podría matar a una persona

 

Una moneda pequeña, como la de 5 céntimos de euro, no es precisamente el arma más aerodinámica que existe. Debido a su forma y a la fricción del viento tan sólo conseguiría alcanzar la velocidad suficiente (incluso siendo arrojada desde lo alto del Empire State Building a 381 metros) para apenas causar escozor al desafortunado peatón.

6. En el cerebro adulto no se generan nuevas células

 

Siempre se ha aceptado que cada humano nacía con un número determinado de neuronas que iba perdiendo a lo largo de la vida sin posibilidad de repuesto. Es cierto que la mayor parte (y más importante) del desarrollo del cerebro ocurre durante la infancia, pero eso no significa que todo sea cuesta abajo a partir de entonces. Los estudios han demostrado que incluso los más mayores son capaces de generar nuevas células cerebrales durante, y que éstas funcionan correctamente. [más información].

7. Los hombres piensan en sexo cada siete segundos

 

Los varones, en términos de evolución, vienen genéticamente programados para reproducirse, pero no existe método científico alguno para poder medir cuánto tiempo del día lo gastan fantaseando. Afortunadamente para la productividad mundial, esos siete segundos parecen sólo una burda exageración, ¿verdad?

8. Un rayo nunca cae dos veces en el mismo sitio

 

De hecho los relámpagos tienen sus lugares “predilectos”, especialmente en los sitios a gran altura. Por ejemplo al Empire State Building lo atinan unas 25 veces al año. Benjamin Franklin entendió el concepto hace mucho tiempo. Se encaramó con una barra de metal sobre el tejado de su casa, al que unió hasta tierra mediante un cable conductor. Acababa de inventar el pararrayos.

9. El caldo de pollo cura el resfriado común

 

Quizá usar la palabra “curar” sea exagerado, pero la ciencia opina que las madres de todo el mundo hacen bien cuando obligan a sus hijos a tomar sopa de caldo de pollo. Los estudios han encontrado que el caldo contiene propiedades antiinflamatorias que ayudan a reducir la congestión.

10. El cabello y las uñas siguen creciendo después de muerto

 

Aunque el pelo y las uñas parecen continuar creciendo después de la muerte, ésta es meramente una morbosa ilusión óptica. En la muerte el cuerpo humano se deshidrata severamente, retrayendo la piel lo suficiente como para exponer las uñas y el pelo más de lo habitual.